
¿Cómo rompí con los planes que otros trazaron para mi?
En los últimos años he notado que, al priorizarme y pensar en mi bienestar personal, incomodo a ciertas personas. Desde los 23 años decidí ponerme en primer lugar, aunque suene sencillo, ha sido un proceso constante que sigue evolucionando en mi vida.
Renunciar a los planes de otros para encontrar mi propósito
Estudié una carrera universitaria que no elegí y mantuve una relación estable, siguiendo el plan de vida tradicional: trabajo estable, matrimonio, apartamento e hijos. Sin embargo, todo cambió cuando decidí emigrar y salí de mi zona de confort.
El inicio del autodescubrimiento femenino
Al mudarme, comprendí que nadie iba a cuidar de mi bienestar salvo yo. En esa etapa, también me di cuenta de que vivía una relación (tal como la describe Camilo) con una persona tipo bonsai, que consumía demasiada energía. Así comenzó mi verdadera transformación personal.
Crecer duele, pero libera
Me distancié de amistades y rutinas que ya no resonaban conmigo, y empecé a leer sobre crecimiento personal. Descubrí que el mundo que conocía era solo una pequeña parte de todo lo que podría llegar a ser, como un tiburón viviendo en una pecera.
Mis primeras decisiones auténticas
Mi primer acto de independencia fue rescatar a un perro, mi compañero en este viaje de autoconocimiento femenino. La segunda gran decisión fue dejar de hacer cosas que no quería, aunque eso significara decir “no”. Cada vez que priorizaba mis deseos, sentía ansiedad y malestar físico, pero persistí.
Cambiar incomoda a los demás
Al crecer y fortalecerme, algunos dijeron que yo había cambiado y me volví más selectiva. Es cierto. El crecimiento personal y el empoderamiento femenino suelen incomodar a quienes temen al cambio.
Dejar de ser “people pleaser” y apostar por ti
Pasar de complacer a todos a enfocarme en mí fue un reto enorme. No todos quieren verte crecer; la competencia social existe, incluso entre amigos y pareja. También recibí críticas por inspirar a otras mujeres a pensar diferente.
Ejemplo de la niña y el parque: la importancia de elegirte
Imagina que eres una niña de 8 años y lo que más te gusta en el mundo es ir al parque. Un día, tu mejor amiga te pide quedarse en casa, y, para no dejarla sola, decides dejar de ir al parque, aunque en el fondo eso es lo que más disfrutas. Poco a poco, tu rutina cambia y dejas de hacer lo que realmente te hace feliz, solo por complacer a otra persona. Así pasa también en la vida: muchas veces, por querer agradar a los demás, terminamos olvidándonos de lo que realmente queremos.
Reflexión final sobre feminismo y autovaloración
Este tipo de historias han hecho que me llamen “feminista”, como si fuera un insulto.
¡Qué importante es resignificar el feminismo y hablar de autoconocimiento femenino como camino hacia el bienestar!
Moraleja:
Nunca dejes de ir al parque POR NADIE.
XOXO,


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